Iglesia Visión de Multitudes

Nosotros

Iglesia Visión de Multitudes

Iglesia_1Somos una iglesia fundada en 1997 en cabeza de los Pastores Rodolfo y Rocío Arias, inicialmente bajo la visión celular y más tarde implementando la visión del modelo de Jesús; ahora trabajando bajo una fusión de ambas. La Iglesia Visión de Multitudes nace como una respuesta a la desintegración familiar y problemas que aquejan a la sociedad actual de la Ciudad de Cartago antigua Metrópoli (Capital) de Costa Rica, y con el deseo de hacer de sumo conocimiento en la ciudad del Señorío de nuestro Señor y Rey Jesucristo y de su poder de restauración en todas las cosas de ahí su lema principal “Reconciliando al mundo con Dios 2 Co 5,19 ".

En el corazón del Apóstol Arias siempre ha estado el deseo ferviente de impactar las multitudes de la ciudad a través del evangelio elaborando actividades de ayuda social que creen una mejoría en la sociedad actual y una satisfacción del deseo de Dios en las personas. Este trabajo intenso de quince años es el deseo de Dios para Bendecir a su pueblo y levantar Ministros que ayuden a formar a otros para así alcanzar a las familias, Hombres, Mujeres, Jóvenes y Matrimonios dándoles una luz de esperanza, discipulandolos y preparándolos en el camino del evangelio mostrándoles las armas espirituales en su nuevo camino de una vida victoriosa en Cristo Jesús.

Nuestros Pastores

Nuestro Lema

LemaHoy en día, ésta debe ser la gran noticia para todos, que podemos ser salvos sólo por la gracia de Dios, para ser parte de su Pueblo. Ya no hay excusa alguna para no serlo. Ahora en Cristo se ha dado la reconciliación y la paz entre toda la humanidad. Ya no debe haber murallas, discordia y pleitos, imposición de doctrinas o leyes entre los discípulos y discípulas de Jesús, la Iglesia está llamada a vivir en unidad y en paz. De ahí que todos estamos llamados a ser parte del pueblo de Dios, conviviendo en paz y en alegría, para cumplir la Gran Comisión que Cristo nos encargó, de redimir a aquellos que viven en tinieblas para que vengan a su luz admirable (1 Pe. 2:9-10).